jueves, 18 de junio de 2020

Reencarné como una piedra - v1 - capítulo 28


28 - Me lo comí...

—Limy… Ei… Limy...

El charco en el suelo burbujeaba como si estuviera hirviendo. Tanto Aeldrya como yo solo podíamos ver impotentes el terrible estado en el que se encontraba Limy.

—Piedra, ¿qué le está pasando?

—¡Yo también quiero saberlo!

«Helpy, te necesito más que nunca.»

[Información insuficiente.]

«Información insuficiente… Por lo menos está viva, ¿no?»

No había forma humana de saber si un moco viviente seguía realmente vivo o no, así que tanto la elfa como yo no podíamos hacer nada más que observar el líquido con impotencia.

«¡Cierto, puedo mirar su estado!»

Abrí el estado de Limy, pero en lugar de ayudar me confundió aún más.


«¡¿Qué mierda es este estado?! ¡Todo está a 0 y las habilidades han desaparecido! Sus PS también están en 0…»

A diferencia de las veces en las que no había podido ver el estado de un enemigo, el de Limy podía ser visto, pero no tenía sentido alguno. Se supone que si los PS bajaban a 0 uno moría… ¿era el mismo caso si el número máximo de PS es directamente 0? Técnicamente hablando, sus PS estaban al máximo…

—Tú eres su maestro, ¿no? ¡Haz algo!

Aeldrya me cogió y sacudió con fuerza.

—¡Soy el primero que quiere hacer algo!

El charco de moco dejó de burbujear. Desde el centro de este, apareció un pequeño punto negro que empezó a disolverse lentamente en el charco azul.

—¿Acaso el limo negro está intentando tomar el control de su cuerpo? ¡Saca el núcleo de su ahora mismo! —grité desesperado.

—¡¿Qué núcleo?! ¡Aquí no hay absolutamente nada!

Limy se había vuelto literalmente un charco de moco. Su grosor no era de mucho más de un milímetro. Era imposible no ver el núcleo a simple vista, y aún así no había rastro alguno del núcleo del limo negro... ni del de ella misma.

—Acaso… ¿se derritieron ambos núcleos? Elfa pervertida, ¿es eso posible?

—No lo sé… pero me preocupa más esa mancha negra que se está expandiendo por el charco.

«¡Helpy, ¿qué es esa mancha negra!»

[Información insuficiente.]

No había manera de entender lo qué estaba pasando. La mancha negra no paraba de extenderse. La impotencia seguía creciendo dentro de mí al verla crecer rápidamente.

—Vamos Limy… da alguna señal de vida...

Ni rastro de su propio núcleo, cambiando de color amenazantemente y un estado completamente inentendible. Esto no era bueno, para nada bueno.

—Maldita niña temeraria, ¿por qué hiciste esto justamente ahora? Dije que no te quería perder… Por lo que más quieras, ¡no te vayas!

Seguía sin responder y la mancha ya había cubierto casi por completo su cuerpo. 

Maldita niña, ¡si puedes escucharme responde de una maldita vez! ¡No te mueras!

Pero antes de volverse completamente negro, la mancha empezó a diluirse hasta terminar siendo simplemente pequeñas manchas dispersas por todos lados.

Estoy bien, maestro.

La voz de Limy hizo eco en el interior de mi cabeza.

—¡Limy! Menos mal… ¡Por dios, no me des estos sustos! ¡¿Qué demonios has hecho?! —grité con todas mis fuerzas al escuchar su voz.

Pero no contestó a mi pregunta. Estuve a punto de desesperarme de nuevo, pero con la cabeza un poco más clara recordé que no podía escucharme en su forma real… Seguramente no había dicho nada en todo el rato porque ni se había enterado de nuestra desesperación...

«Maldita niña loca… Bueno, me alegra saber que sigue viva...»

—¡¿Qué acaba de pasar?!

La elfa pervertida me sacudió al escucharme hablar solo. Limy seguía sin respuesta directa, aunque tampoco es como si pudiera hablar en su forma real…

—Parece estar bien… creo… espero...

El charco empezó a contraerse y, poco a poco, el pequeño limo azul reapareció. Los restos de las manchas negras flotando dentro de su cuerpo seguían preocupándome, pero al menos ya no era un simple charco inerte en el suelo.

—¿Este pequeño limo es ella?

—Sí, esa es su forma real.

—Cuanto me alegro... De todos modos, ¿qué ha pasado?

—Eso quiero preguntar también.

Limy, ¿que acabas de hacer con el núcleo del limo negro?

Me lo comí.

No… esto ya lo hemos notado… Me refería a que te acaba de pasar.

Simplemente me lo comí.

Ehm… vale... ¿Y qué ha pasado con el tuyo?

Me lo comí.

Mi mente quedó en blanco por un momento.

… Vale… Entendido…

Entendido una mierda, pero empezaba a pensar que no valía la pena buscarle lógica a nada de lo que hiciera esta niña...

—¡Respóndeme!

—No te preocupes… No hay duda de que es Limy y está bien… Creo...

—¡Con creer no basta, asegúrate!

Enseguida abrí su estado de nuevo.


—Bueno, le queda un solo punto de salud… pero por lo demás no veo ningún problema.

Lo revisé una y otra vez. Parecía ser el mismo de antes… aunque eso seguía pareciéndome bastante preocupante. No había rastro de haber conseguido experiencia extra. La desaparición de ambos núcleos junto a la aparición de las manchas negras tampoco me parecía muy normal. De todos modos no tenía ni idea de cómo funcionan los limos como para ponerme a opinar seriamente. Quizás no era tan raro, existen células sin núcleo. Esto podría ser lo mismo, ¿no? No… probablemente no…

Nos quedamos un rato mirando a Limy para verificar que nada malo estaba pasando. Al final nos dispusimos a regresar al pueblo. Solo había un problema, la ropa de Limy estaba hecha un desastre y no llevábamos nada de repuesto.

—Si se transforma de nuevo quedará casi desnuda… Tendremos que volver así.

—¿Pretendes que llevemos a un limo directamente?

—No hay más remedio.

—Aunque sea un simple limo azul a la gente no le hará mucha gracia tener a un monstruo en medio del pueblo. Tocará esconderla. El problema es cómo hacerlo.

—No es muy grande que digamos… ¡Ya sé! ¡Se me acaba de ocurrir la mejor idea del mundo!

—Tengo un mal presentimiento...

Limy, ¡escóndete debajo de la ropa de Aeldrya! ¡Que no se te vea por ningún lado!

Entendido.

—¿En qué estás pens...aaaaaaaaaaaa! ¡Suelta! ¡Por aquí no! ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaa!

Un grupo de tentáculos salieron disparados de Limy y rodearon a Aeldrya. Usándolos como impulso, se subió ella misma encima de la elfa y empezó a colarse entre la ropa hasta terminar completamente escondida dentro. Aeldrya no paraba de gritar y hacer sonidos raros... con una cara aún más rara.

«Creo que no ha sido tan buena idea… Aunque no termino de entender si le molesta o le gusta… Mejor no preguntar... De todos modos, es el mejor escondite posible, ¿no crees Helpy?»

[Es horrible. Algo que solo se le ocurriría a una mente enferma. No, incluso a una mente rota y depravada nunca se le pasaría por la cabeza.]

«Exacto, yo también te quiero.»

Y así empezamos a bajar de la montaña. Era imposible no fijarse en todo el desastre que había causado ese limo en apenas un momento. Miedo me daba pensar en lo que hubiera podido llegar a hacer de dejarlo suelto por más tiempo. Por suerte, habíamos conseguido deshacernos de él y podíamos regresar a casa vivos. 

***

—El limo negro ha muerto.

El mismo hombre enmascarado con el número 3 bordado en su túnica volvió a entrar a la sala oscura, donde esta vez únicamente estaba el que parecía ser el jefe.

—¿De verdad?

—Sí, he perdido toda señal suya, así que no hay duda de que ha muerto. Esto es realmente malo.

—En realidad no esperaba que durase mucho, después de todo no deja de ser un monstruo descerebrado que solo sabe tragarse todo lo que se cruza en su camino, aunque no pensé que cayera tan rápido.

—Y eso no es lo que más me preocupa. No solo perdí la señal, desapareció por completo. Lo único que puede haber causado esto es que su núcleo fuera completamente reducido a polvo o cenizas, sin dejar un solo fragmento intacto. 

—Reducido a cenizas, ¿eh? Aunque fuera un simple limo sigue siendo un monstruo de grado 5, no hay muchos capaces de hacer desaparecer por completo un núcleo de ese grado... Entonces tenía razón, la desaparición de la anterior mazmorra no fue un simple accidente.

—¿Crees que nos están buscando?

El hombre con el número 1 se cubrió la boca mientras parecía estar pensando profundamente sobre el tema. Al final asintió y se levantó.

—Es lo más seguro, pero que hayan ido directamente a por el limo es una buena señal. Gracias a eso nos podemos hacer una idea de los culpables y su posición. 

—¿Vamos a por ellos?

—No, si son quienes pienso no tenemos oportunidad. Si actuaron tan rápido contra un simple limo me pregunto qué harían contra una amenaza aún mayor.

—Entonces, ¿qué hacemos?

El mismo hombre caminó hacia una estantería repleta de objetos y centró su mirada en un rincón lleno de sacos con distintos tipos de semillas y un tarro de cristal con un par bastante grandes dentro.

—Por el momento vamos a dedicarnos a la jardinería antes de seguir con el plan. Conozco un buen lugar donde este par podría crecer fácilmente. 

Cogió la botella con las semillas y sonrío antes de levantar de nuevo su cabeza y observar con un rostro muy serio otra semilla. Destacaba por su color rosa tenue y tamaño, que era más del doble de las que acababa de recoger.

—Quizás sea inútil, pero supongo que no perdería nada por intentar plantar también esta.

***

Puesto que no había monstruos, ya que los había eliminado el mismo limo o habían huido, el camino de regreso fue bastante tranquilo… aunque ver el estado de mi acompañante era algo perturbador.

—Deja de caminar con esta cara tan roja… pareces una pervertida más que nunca, ¡me pones de los nervios!

—¡Lo dice el que tuvo la gran idea! Se siente pegajoso y húmedo. Es… es… ¡No es agradable!

«Si lo dices con esa cara pierde toda la convicción…»

—Tampoco es para tanto… A mí me ha rodeado mil veces y no me he puesto así… Pervertida...

—¡El pervertido lo eres tú!

—Yo no pongo nunca esa cara.

—¡Tú no tienes cara!

«Esto se soluciona rápido. Helpy, ¿quién es el pervertido de verdad?»

[Ambos sois exactamente igual de pervertidos.]

«¡No es verdad! ¡Yo no me parezco en nada a esta pervertida!»

[Sois idénticos.]

—Lo que sea… Al menos intenta no pegarle tus gustos a mi niña.

—Ve contándome ahora mismo que sois tú y tu niña. Aunque me cueste creer que exista un limo azul como ella, no es algo tan imposible. Tú en cambio… Nunca vi una piedra hablando.

—Misterios de la evolución mineral moderna. De tanto en tanto nace una piedra superdotada como yo.

—¡No me vengas con tonterías!

—Bueno… cuando volvamos a la capital te contaré… Por ahora te tocará aguantar.

—¡Cuéntame ahora mismo!

Limy, muévete un poco…

—¡Aaaaaaaaa!

El viaje de regreso a Clanara terminó siendo bastante divertido… al menos para mí.

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